Fobia: cuando el miedo se convierte en enfermedad

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¿Conoces esa sensación de que algo malo puede pasar, esa incomodidad frente a un objeto, a una persona, a un animal o incluso a una situación? Es el miedo, que funciona como una defensa cuando la persona se enfrenta a algo que representa una posible amenaza, ya sea física o psicológica.

Aunque es una sensación normal, el miedo puede convertirse en una perturbación cuando se vuelve persistente y excesivo. A diferencia del miedo normal, la fobia se convierte en algo exagerado e irracional, haciendo que la persona trate de evitar lo que activa el miedo y soporta las situaciones y objetos temidos con gran ansiedad y angustia.

Si para algunas personas que viajan en un ascensor, por ejemplo, se trata de una situación no peligrosa, para las personas con claustrofobia puede causar muchas molestias.

Para las personas que tienen alguna fobia, la sensación de miedo va acompañada de ansiedad intensa y en algunos casos incluso de síntomas físicos que van desde taquicardia, mareos, sudoración excesiva, temblores, hasta ataques de pánico.

La fobia no tiene edad puede aparecer, el trastorno puede surgir desde la infancia hasta la edad adulta y su intensidad varía de persona a persona. Es posible que la persona con algún tipo de fobia pueda llevar una vida normal, sin que este miedo excesivo interfiera negativamente en las actividades diarias. Existen tres tipos de fobias: agorafobia, fobia social y fobias específicas. Aprenda un poco sobre cada tipo.

Agorafobia

Es un trastorno de ansiedad que generalmente se relaciona con ataques de pánico. La persona tiene miedo de estar en interiores o en situaciones en las que sería difícil escapar o recibir ayuda en caso de una emergencia. El agorafóbico evita los ascensores, lugares con gran afluencia de público como cines, centros comerciales, espectáculos, atascos de tráfico, estar en autobuses, aviones, metro, pasar por túneles y puentes. En los casos más graves, la agorafobia puede comprometer la vida social y profesional de una persona.

Fobia social

Cuando necesitamos exponernos públicamente, es común que la situación genere ansiedad y aprensión. Pero para aquellos que sufren de fobia social, las actividades como trabajar, escribir o hablar frente a otras personas son aterradoras. El contacto con otras personas es visto como una amenaza porque puede causar algún tipo de humillación, la persona se imagina que puede hacer algo que se considera ridículo o vergonzoso como tartamudear, tener un «blanco» o decir tonterías.

Fobias específicas

Las fobias específicas son muchas. Algunos de ellos están relacionados con animales, objetos y situaciones más conocidas, mientras que otros son muy diferentes, incluso de nombre. Miedo a la altura, a las cucarachas, serpientes, perros, abejas, miedo al dentista, a la inyección, a la oscuridad, al trueno. Echa un vistazo a algunos nombres de fobias curiosas:

  • Ablutofobia – miedo a lavarse o bañarse
  • Anuptafobia – miedo de ser soltero
  • Astenofobia – miedo a desmayarse
  • Brontofobia – miedo a los truenos y relámpagos
  • Coulrofobia – miedo a los payasos
  • Eisoprofobia – miedo a los espejos o a verse en el espejo
  • Iatrofobia – miedo de ir al médico
  • Levofobia – miedo a las cosas que están en el lado izquierdo de la persona
  • Tripanofobia – miedo a las inyecciones
  • Unatracyphobia – miedo a la gente fea
  • Hipnofobia – miedo al sueño; horror al sueño
  • Fonofobia – miedo y horror de su propia voz y miedo de hablar en voz alta
  • Fotofobia – miedo a sus propios miedos; de tener algún tipo de fobia

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